Acorralado, el clan Zacarías está cerca de la imputación Destacado

Escrito por  Publicado en EN DESTAQUE Miércoles, 05 Diciembre 2018 14:54
Acorralado, el clan Zacarías está cerca de la imputación Javier y Sandra Zacarías, aquí acompañados de Horacio Cartes, ex presidente de la República y protector político del clan Z.

Escribe: Luis Alen.

Peor no podía ser el final del clan Zacarías Irún, acorralado por los cuatro costados: el ocaso político, el derrumbe de su blindaje judicial, la investigación sobre sus fechorías financieras en el ejercicio del poder y, lo peor, se le viene encima la cárcel.

Aunque tal vez haya que agregar un “quinto elemento” para descifrar todo el menjunje de aconteceres en la escena política nacional de los últimos días que antecedieron al tragicómico episodio de la “renuncia sin renuncia” de Sandra McLeod.

Y es nada menos que el papel que está jugando Horacio Cartes para sellar la caída en desgracia definitiva de Javier Zacarías Irún y su pandilla familiar.

Para ello, hay que remontarse a los resultados de la interna del 17 de diciembre pasado, y a su continuación, las generales del 22 de abril del corriente año.

De la decisión de luchar contra la corrupción y la impunidad, por parte  del triunfador de la interna colorada y de los comicios nacionales, el presidente Mario Abdo Benítez, no existe nada que objetar, porque lo está cumpliendo a rajatabla, contando con el público beneplácito de la embajada norteamericana.

Lo que sí hay que seguir muy atentamente son las actuales investigaciones e imputaciones contra “peces gordos” de la era HC, como Óscar González Daher, Justo Cárdenas y Víctor Bogado, entre otros, para ver que no terminen allí y no alcancen hasta la cúpula del poder cartista, como Zacarías Irún y el mismo Horacio.

 

Maridaje con días contados

De momento, todo apunta a que se acerca inexorablemente la caída del clan ZI, un proceso que ya ha comenzado con el fracaso estrepitoso de la jugada de Sandra para renunciar “sin renuncia”.

No pudieron salvarse los ZI de la intervención de la municipalidad, pero armaron una trama que casi les sale, con una nueva burrada de los ministros del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), que sacaron una resolución que luego tuvieron que “desresolver”. El objetivo era acudir a rápidas elecciones en coincidencia con la intervención, haciendo que el ambiente en Ciudad del Este sea prácticamente irrespirable y propicio para que la máquina de ganar elecciones a cualquier costo del carto-zacariísmo, volviera a asegurar el sillón del intendente para los Zacarías o para algún paniaguado del clan.

Lo cierto es que esta vez el repertorio del blindaje judicial no le funcionó a ZI, por lo cual se puede decir que prácticamente su suerte está echada, ya que ni siquiera puede hacer que se acelere la aceptación de la renuncia de la intendenta en la junta municipal. Resulta una condición esencial para el llamado a elecciones, la aceptación o no de la renuncia de Sandra, por parte de la junta municipal, en una obligación legal soslayada olímpicamente por el TSJE.

La “orden superior” que obedeció la Justicia Electoral posiblemente provino del mismo HC, con el fin de armar un escenario político que favoreciera al clan ZI. Para ello se armó también el “show” del movimiento Honor Colorado para arropar las pretensiones continuistas de Javier y pareja. Pero, después, ¿qué pasó?

HC aprovechó para cargar con todo su arsenal de enconos contra Marito Abdo, pero hasta ahí nomás. Porque con el municipio intervenido y con los documentos del clan ZI traídos a Asunción por la fiscalía, aparecía claramente que la agonía de los Zacarias se profundizaba, con el agregado de una junta municipal que se tomó su tiempo para dar largas al tratamiento de la renuncia.

 

El pago de facturas

Se empiezan así a pagar las facturas dejadas por la imposibilidad cartista de asegurar el poder, tras una intentona frustrada cuyo responsable ha sido, según HC, el propio Marito. Pero, en el fondo de su conciencia, Cartes sabe que quien más jugó en contra de su propia apuesta por el poder, ha sido ZI, quien hizo todo lo posible “para que pierda” la ANR en los comicios de abril, según el mismo razonamiento del riñón de estrategas del cartismo.

De hecho, en las presidenciales Marito perdió en el Alto Paraná frente a Efraín Alegre, por lo que el actual jefe de Estado con más razón se pone a cumplir su promesa de campaña de defenestrar al clan después de 17 años de supremacía política regional.

Mario Abdo también está convencido que el propio Cartes a nivel nacional aportó poco para su campaña, a tal punto que sólo 3 puntos escasos estuvo Alegre de vencerlo.

En el caso de Horacio, y tras fracasar la entrega inicial de la cabeza de Javier en aras de la “unidad” republicana, amagó con armar pelea en la ANR para hacer imposible la gobernabilidad de Marito, pero ahora al parecer tiende a plantear un modus vivendi que le permita al actual gobierno sortear una difícil situación económica que se perfila tras el cambio de guardia en el Palacio de López y la desconfianza de los inversionistas, que temen un recrudecimiento de la crisis en la medida en que se ahonde la pulseada HC-Marito.

Para Marito, sin embargo, no hay vuelta atrás en su empeño por desactivar el paraíso del lavado y la narcopolítica, en un cometido para el cual cuenta con el aval y la ayuda de la inteligencia norteamericana.

 

De ahí que se vuelve una exigencia mayor todavía aplastar al clan Zacarías. Si cae ZI, el próximo en ir a la cuneta será HC. Y no es porque se cumplirá también una amenaza del propio ZI, sino porque así se sucederán los acontecimientos, en forma inexorable, a partir de las investigaciones y declaraciones que se están acumulando en la comisión “Messer” del Congreso, bajo la batuta del senador Rodolfo Friedmann, que es un declarado enemigo de HC.

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