Restan credibilidad a supuesto atentado Destacado

Escrito por  Publicado en EN DESTAQUE Jueves, 13 Septiembre 2018 13:16
Restan credibilidad a supuesto atentado Los Zacarías dijeron que su casa fue atacada, pero los escrachadores señalaron que todo fue un montaje.

No deja de llamar la atención el total descreimiento del que goza la familia Zacarías en esta zona fronteriza de la república. Suficiente ingresar a los distintos sitios en las redes sociales para observar la opinión de los internautas que dan muy poca credibilidad al supuesto atropello del que fue objeto la vivienda de la pareja Javier Zacarías y Sandra McLeod de Zacarías, localizada en el kilómetro 3,5 (detrás del Área Habitacional No 1). Un alto porcentaje de la gente cree que fue un autoatentado del clan Z, para tratar de desviar la atención de los escraches que vienen soportando, pidiendo el pueblo la salida del Congreso de Javier Zacarías Irún, denunciado junto a su esposa (intendente de CDE) por varios hechos irregulares en la gestión pública.

 

Detenidos, heridos y un supuesto “teatro” tuvo el fin de semana último por los enfrentamientos entre los zacariistas y escrachadores. Un grupo de simpatizantes del clan ZI, encabezado por la exconcejal Aida Molinas, atacó la vivienda de uno de los opositores y golpearon a su hermano, pensando que se trataba de Aldo Barrios. El caso es parecido al mejor estilo de una película de Hollywood

Posteriormente, los Zacarías denunciaron haber sido atacados por los manifestantes, quienes, según su declaración, ingresaron a su vivienda e hicieron destrozos. La patota, encabezada por Molinas, primeramente, atacó la casa de Sandra Casco, una detractora de los Zacarías. También llegaron hasta la casa de Aldo Barrios, lanzando piedras y huevos, ocasionando destrozos. La turba confundió a Isidro Barrios con Aldo, por lo que le propinaron golpes de puño y patadas, pensando que se trataba del primero.

Posteriormente, los Zacarías afirmaron que los escrachadores ingresaron a su casa, ubicada en el Km 3,5, causaron destrozos, tiraron huevos y piedras, y realizaron disparos de arma de fuego. Algunas de sus seguidoras resultaron heridas en la ocasión, siempre conforme la denuncia del senador Javier Zacarías y la intendente Sandra McLeod de Zacarías. Supuestamente, sufrieron heridas Adriana Ferreira, María Isabel Díaz y Castorina Molinas.

En tanto, fueron acusados del hecho y detenidos los hermanos Aldo, Derlis y Elvio Barúa. Estos fueron arrestados en inmediaciones del Sanatorio Central, luego de correr de los efectivos del Grupo Especial del Operaciones (GEO). También fue detenido un hombre de más de 50 años, quien se encontraba en estado de ebriedad, y pasaba por la calle donde está ubicada la casa de los Zacarías. El hombre fue identificado como Derlis Marcial González Genes.

Los hermanos Barúa denunciaron que los agentes del GEO dispararon armas de fuego y que por eso corrieron. Acotaron que luego tomaron sus pertenencias, y a uno de ellos se le extrajo la billetera para luego arrojarla a la casa de los Zacarías, para “acusarlos de haber ingresado a la vivienda”, afirmaron.

La abogada de los detenidos y esposa del senador Paraguayo Cubas, Yolanda Paredes, afirmó que todo fue “un montaje ridículo”. Sostuvo que todo fue montado por la familia Zacarías para desviar la atención y dejar mal parados a los escrachadores.

 

Funcionarios de comuna

son “chivos expiatorios”

Un grupo de ciudadanos que acompaña los escraches que se realizan desde el 21 de agosto último frente a la casa del senador Javier Zacarías (ANR) y la intendenta de Ciudad del Este, Sandra McLeod de Zacarías (ANR), pidió la intervención de la Municipalidad. Fue durante la audiencia pública en la Junta Municipal.

Los pobladores argumentan que la Comuna es utilizada para fines particulares, prolifera la corrupción y los funcionarios son utilizados para campañas políticas.

El concejal Herminio Corvalán (Tekojoja) celebró el pedido de los ciudadanos y dijo que acompaña, pero que se necesitan documentos y pruebas para impulsar la intervención.

Agregó que son necesarios nueve votos en la Junta Municipal de Ciudad del Este para solicitar esta medida, de acuerdo a una disposición cautelar vigente. Señaló que tales votos no existen actualmente. “Les instó a continuar la lucha contra los corruptos e incluso que les escrachen si los concejales actúan contra los intereses del pueblo, dijo.

 

Por su lado, el concejal Celso Miranda (Independiente) señaló que la medida cautelar interpuesta por la intendenta McLeod atenta con la Ley 3966/2010 “Orgánica municipal”, que establece que solo son necesarios 7 votos. El 27 de julio de 2016, Diputados había tratado la intervención de la administración de McLeod pero no prosperó gracias a los votos de los colorados.

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