Marito sabe que triunfó con miles de votos no colorados Destacado

Escrito por  Publicado en EN DESTAQUE Miércoles, 02 Mayo 2018 15:03
Marito sabe que triunfó con miles de votos no colorados Mario Abdo Benítez, electo presidente de la República.

Escribe: Luis Alen.

 

En el análisis de la victoria de Marito sobre Efraín se sabe ahora que algunos “brazos caídos” de dirigentes cartistas, como en el caso del Alto Paraná mismo donde perdió Abdo pero la ANR ganó en las demás candidaturas a gobernador y diputados, no impidieron sin embargo que a nivel nacional el candidato colorado a la presidencia se alzara con el primer cargo de la República, con el aporte de miles de votos opositores o independientes.

Resulta evidente que muchos electores sin partido, simpatizantes de la izquierda y hasta liberales, prefirieron no votarle a Efraín Alegre, anularon su voto o lo hicieron en blanco, pero lo cierto es que miles que inicialmente podrían haber simpatizado con la Alianza, estimaron mejor confiar en Mario Abdo Benítez, por lo que éste debe con más razón orientar su gobierno hacia todos los paraguayos y no sólo a los partidarios de la ANR o, peor aún, hacia los intereses sectarios del grupo Cartes.

Ahora que ganó la presidencia, Marito no tendría que deber finezas a nadie, salvo al electorado que confió en él esperando una forma distinta de manejar la República, diferente al método cartista de acumular poder para promover la corrupción y la impunidad en el manejo de los negocios públicos, bajo la égida de una mafia político-judicial que se enquistó en las más altas cumbres del Estado.

La tarea se presenta difícil para el abanderado de la disidencia colorada anticartista, pero no le queda otro camino atendiendo al plebiscito que lo catapultó al poder supremo de la República, a menos que haya renunciado desde un principio a la lucha, prefiriendo ser una triste marioneta a las órdenes de Horacio Cartes.

Los ominosos presagios de ese frustrante destino se dieron apenas unos días después del resonante triunfo abdista, cuando Marito se apeó de su anterior postura contraria al juramento de HC en el Senado, tomando como agarraderosupuestamente legal la decisión de la Corte Suprema de avalar la candidatura de Cartes a la senaduría activa, a pesar de que la Constitución indica lo contrario.

Esta contradictoria posición asumida por MAB habla de por sí de su claudicante postura, ya evidenciada en la campaña, cuando siendo candidato a la presidencia de la República, ocupaba un inicuo segundo plano en los palcos de campaña, en favor de HC, quien tomaba la batuta en las concentraciones, a pesar de ser éste un espantavotos, lo que fue demostrado el 22 de abril cuando el presidente reunió casi 500 mil sufragios menos que Marito, en la elección para el Senado, lo que habla a las claras que ni sus propios correligionarios confían plenamente en el “nuevo rumbo” de Cartes desde 2013.

 

El ganador “moral” vs. el “financista” ganador

Marito ha sido el ganador incuestionable de las elecciones, por donde se mire, e incluso le ganó en gran forma al mismo HC, pero hubo otros dos ganadores: el “moral” y el “financista”. El primero, el autonombrado Efraín Alegre, y, el segundo, Horacio Cartes, quien literalmente “compró” las elecciones, repartiendo dinero en toda la campaña y en el día D en forma monumental, con el fin principal de desorientar al electorado, hasta el punto que mucha gente en la oposición no se sintió identificada con la Alianza Ganar, pese a que el país se jugaba su futuro con el peligro de caer definitivamente en las garras de la mafia cartista-judicial.

Desde las encuestas pagadas dando una diferencia de 30 puntos a favor de la ANR, hasta la fenomenal propaganda de algunos candidatos de movimientos desconocidos para el público, pero generalmente de extracción farandulera, todo apuntaba a causar división en el voto opositor e independiente, beneficiando por igual a los dos partidos tradicionales, el Colorado y el Liberal.

El resultado de una renovada preeminencia del voto bipartidista es la consecuencia de haber sido financiada la campaña de algunos independientes, con la prevista dispersión del voto antisistema e incluso con la emisión de más de 100 mil votos nulos o blancos, poniendo la firma al hartazgo del elector ante la oferta “basura” de candidaturas de los impresentables de los dos partidos antiguos y de candidatos virtualmente de cartón, de mero carácter mediático y sin contenido programático, desde el sector independiente y de la misma izquierda.

El senador Juan Carlos “Calé” Galaverna, muy conocedor de estos entuertos, dio en la clave de lo ocurrido el 22 de abril, cuando expresó que HC puso toda la carne en el asador el día “D”, e incluso mucho más dinero que en las internas, pero dio a entender claramente que algunos liderazgos apostaron al revés, a una derrota colorada en las presidenciales, comenzando por el Clan Zacarías, temeroso como está de una intervención a la municipalidad de Ciudad del Este y que Marito investigue todo el trasfondo del negociado de la cabecera del Puente para la instalación allí de un hotel casino.

Otro capítulo merece el Frente Guasu, erigido por las encuestas pagadas como la gran sorpresa de la elección en los papeles previos. Sin embargo, toda la parafernalia de la propaganda apenas aportó una banca más en el Senado para el Frente luguista y ninguna en Diputados, con lo cual también recibió su voto castigo el ex obispo, tras sus coqueteos con HC para la enmienda anticonstitucional.

El zigzagueante Lugo volvió a su acostumbrado libreto incoherente en los mismos días en que Alegre golpeaba la mesa del tribunal electoral denunciando un masivo fraude con las actas de mesas de votación, felicitando a Marito por su victoria, en lo que se presume sería un aviso del Frente Guasu de que no se prestaría a integrar otro frente de apoyo a HC, sino que, por el contrario, optaría por acompañar al nuevo presidente en la búsqueda de una base para gobernar sin la molestosa sombra del cartismo.

 

“Todos somos paraguayos”

Hay que rescatar un hecho ocurrido en el festejo de la victoria de Marito, en la junta de la ANR, como muy significativo. En el momento en que Hugo Javier, el locutor ganador de la gobernación de Central gracias al cartismo, decía “Todos somos 1”, Abdo le arrebata el micrófono y le dice algo al oído, rectificando él mismo: “Todos somos paraguayos”.

Esta frase de MAB, estando relegado el mismo HC en el festejo a la segunda línea, revela la posición programática inicial del abdismo, consciente que recibió también miles devotos de la oposición, que se agregó al voto duro colorado, de alrededor de 1 millón, más 200 mil y un poco más de todos los colores, según los analistas más avezados en este verdadero cóctel que es la política nacional.

Otra clara demostración de distanciamiento con HC es que, hasta el momento, no ha sido llamado ningún representante expectable de Honor Colorado, quedando todos los cargos del gabinete supeditado a gente ligada al movimiento Añetete o a otros colorados no cartistas. No se descarta así que sean llamados a integrar el gobierno otros miembros de partidos afines a la “alianza” urdida el año pasado contra la enmienda, en la que estuvieron comprometidos parlamentarios liberales efrainistas, del PDP de Desirée Masi y, por supuesto, de Colorado Añetete.

Sería un modo de darle también forma al aporte que podrían entregar los efrainistas y los luguistas de la derrotada Alianza Ganar, con el fin de armar eventualmente una mayoría, especialmente en el Senado, sin descartar que también suceda lo mismo en la Cámara de Diputados, con lo cual, después del 15 de agosto, el mismo HC se quede prácticamente solo, e incluso deje de asistir a las sesiones del Senado, si es que lo dejan jurar antes.

Por ahora, todo indica que ocurrirá el juramento de Cartes, ya que piensa renunciar antes de fines de mayo, una vez que el Congreso le apruebe el nombramiento de la vicepresidenta, la ex ministra de la Corte, Alicia Pucheta, quien renunció a su cargo con tal de ser presidenta de la República –la primera mujer en la historia- por ¡75 días!, y perderse varios años más de carrera en el máximo tribunal, ya que se hallaba atornillada a su puesto por una decisión de su propio colegiado, como una suerte de reconducción tácita hasta los 75 años, que es la edad límite establecida en la misma Constitución, pese a que en el mismo texto legal sólo se habla de 5 años de ejercicio del alto cargo, supeditados a una posible reconfirmación.

Tal vez Marito no vea ya como un peligro a HC, y lo deje jurar como senador, atendiendo al hecho de que controlaría por lo menos el Senado, con el aporte de Colorado Añetete, el liberalismo efrainista, el Frente luguista, la bancada del PDP (pese al enojo de Desirée por la pérdida de una banca senatorial a manos de Añetete) y el apoyo de independientes, con lo cual se alcanzaría los 23 votos necesarios para el quórum y hacer aprobar algunos proyectos de ley, como el caso de la pretendida derogación de la ley de blindaje cartista.

 

Resulta más vidriosa una mayoría anticartista en Diputados, pero no hay que perder de vista un detalle: que la lapicera estará en manos de Marito, y las gobernaciones, ahora en su mayoría en poder del cartismo, bien podrían pasar gradualmente en poder del abdismo, en la medida en que éste también sepa maniobrar para ir apoderándose del mando partidario con miras a las internas del 2020 por la junta de gobierno y con posterioridad para las elecciones municipales de finales de ese mismo año.

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