El clan Zacarías arrastra en su caída a todo el cartismo Destacado

Escrito por  Publicado en LOCALES Miércoles, 06 Diciembre 2017 15:37
El clan Zacarías arrastra en su caída a todo el cartismo Una pose del poder al inicio de la gestión en 2013. Sólo Javier Zacarías Irún y José Ortiz, ambos en los extremos, quedan remando con Horacio Cartes.

Escribe: Luis Alen.

Una de las principales razones para la anunciada derrota del cartismo en la interna del 17 es la clamorosa defección del clan Zacarías, ya que el electorado colorado del Alto Paraná se dispone a darle ampliamente la espalda después de un “reinado” de casi un cuarto de siglo en la región Este del país. De paso también, a nivel nacional, HC está por recibir una abultada factura de los republicanos por su maridaje con ZI.

Según una encuesta publicada ampliamente en la prensa sobre intenciones de voto, en el departamento de Alto Paraná el precandidato cartista a gobernador Juan Carlos Barreto, con 28,4 por ciento, derrota al postulante del clan Zacarías, el diputado Elio Cabral, quien está en tercer lugar, con 21,9 por ciento. En segundo puesto aparece el disidente Roberto González, con el 23,9 por ciento, de acuerdo con la encuesta a nivel nacional realizada por First Análisis y Estudios.

En el informe de Francisco Capli se revela una ventaja a nivel país de 10 puntos que tiene el presidenciable Mario Abdo Benítez, de Colorado Añetete, sobre Santiago Peña, de Honor Colorado. Según la muestra, el precandidato disidente tiene el 44,5 por ciento de las intenciones de voto de los colorados para las internas del 17 de diciembre, contra el 34,2 por ciento del oficialista que corre con el respaldo del Grupo Cartes. Si bien los números dan esta ventaja a Marito, la muestra indica además que Peña remontó respecto a la última medición del mismo encuestador, ya que en julio tenía sólo el 25,5 por ciento de la preferencia.

El dato principal va de la mano del detalle respecto a la ventaja que tiene Marito Benítez en el interior del país, donde Alto Paraná colabora con uno de los más altos porcentajes a favor del precandidato de Colorado Añetete. Fuera de Capital y Central, Mario Abdo Benítez tiene el 48,2 por ciento de las intenciones de voto de los colorados, mientras que Santiago Peña está apenas con un lejano 31,3 por ciento, que son nada menos que 17 puntos a favor del presidenciable de Añetete. El 11 por ciento de los indecisos, tal como ocurrió históricamente, se volcaría también hacia el candidato ganador, con lo que la derrota del cartismo en las urnas es una cuestión casi asegurada.

La ventaja de 17 puntos con la que cuenta Marito en el interior tendría uno de sus puntos más altos en Alto Paraná, de acuerdo a las fuentes consultadas, donde el rechazo hacia el clan Zacarías estaría siendo fundamental para que Santiago Peña y Honor Colorado pierdan fuerza a nivel país, lo cual demuestra a las claras la debacle electoral del clan Zacarías, que siempre se creyó dueño del electorado del departamento.

Como respuesta a tan apabullantes números, el oficialismo cartista trató de matizar contraatacando con otra encuesta que le posiciona a Santi Peña cinco puntos por encima de Marito Abdo, lo que demuestra lo mal que en realidad anda el cartismo, al borde de un empate técnico o de estar con seguridad por debajo del candidato de la disidencia, a pesar de todos los enormes recursos, estatales y de la billetera de HC, empeñados en la campaña.

 

Arriesgada jugada de doble filo

No le podía haber ido peor a Horacio Cartes en su apuesta por mantenerle a los Zacarías Irún como miembros de su círculo áulico y asesores para varios negocios de frontera y hasta de juegos de azar, mientras que, al mismo tiempo, el cartismo mueve sus piezas en el Alto Paraná para socavar el poder de ZI a través de una candidatura a gobernador “anti-Clan” de la mano del hijo del antiguo mentor de Javier, don Carlos Barreto Sarubbi.

Los estrategas de la campaña de Horacio tienen un dato espeluznante: como reacción contra el solapado plan cartista de desplazar a ZI del poder regional, el clan sólo se movería a media máquina a favor de la maquinaria oficialista, pese a que ZI es número dos en la lista oficialista del Senado, donde Cartes ocupa el primer lugar. Y esto trae la consecuencia que el hartazgo contra el clan en Alto Paraná y la calidad de espantavotos de ZI a nivel país, completan un panorama no muy alentador tanto para Santi Peña como para las demás candidaturas de HC, lo que lleva a pensar que el maridaje HC-ZI ha sido evidentemente un mal negocio para el cartismo y su apetencia de poder.

Pero algo peor ocurre para los analistas de campaña de Horacio, y es claramente la impresión de que el clan Zacarías juega evidentemente a la derrota a nivel nacional del cartismo, como señal de que nunca comulgó del todo con la posición hegemónica y autoritaria de Cartes, que a su vez no le dio a ZI mucho margen de acción en el manejo de Itaipú y otros entes estatales de gran movimiento de recursos, quedándole sólo el premio consuelo de migajas, como algunas prebendas del tipo del Ministerio de Industria y Comercio a cargo de Gustavo Leite, o de tenerlo siempre de invitado de honor para algunos de los viajes del presidente al exterior, como el último realizado al Vaticano.

En esferas del clan esteño se supo también que Zacarías Irún, al tener prácticamente asegurada su banca senatorial, ya sólo piensa en reagrupar las maltrechas fuerzas coloradas una vez que se concrete la estrepitosa derrota cartista, buscando pactar con la disidencia para salvar su pellejo y el de su esposa intendenta, ante lo que se viene como una segura intervención a la comuna de Ciudad del Este y el inicio de investigaciones que podrían llevar a que se le corte el blindaje judicial con que cuenta, para lo cual desea mantenerse a salvo de los auditores de la Contraloría y de los fiscales de la unidad anticorrupción del Ministerio Público.

Otro dato no menor es que Javier ve muy lejana la posibilidad de insistir, a través de HC, con el descarado negociado urdido en torno al inmueble de casi doce hectáreas, valuado en torno a los 185 millones de dólares, propiedad de la administración de Puertos en la cabecera del Puente de la Amistad. Ya el procurador general de la República se expidió en contra de su pretensión de una concesión por 30 años para un hotel casino en el lugar, que es una zona primaria aduanera, que sería la continuidad de otro negociado que llevó adelante con las nueve hectáreas cercanas a la zona del puente que en un principio por ley se había destinado a los mesiteros de CDE y hoy alojan a shoppings que implican negociados al margen de toda legalidad.

Resulta harto llamativo que Javier Zacarías Irún siga intentando que llegue a su término un procedimiento nulo, que podría implicar que el ministro Gustavo Leite, autorizado a firmar el contrato, sea imputado por el delito de estafa. La persistencia sólo puede explicarse porque hay mucho dinero en juego, tanto que el prepotente ZI no se detiene ni ante una opinión calificada y ratificada por Roberto Moreno, que fue nombrado por el propio presidente Cartes para defender los intereses patrimoniales de la República. Si Zacarías Irún cree que los integrantes de su banda y sus socios son más fuertes que la ley, es porque a los “políticos” de su calaña el país les importa un bledo: lo único que les encandila es su billetera.

 

Aplicar el voto castigo

Y el resultado está a la vista: la ciudadanía no es tonta y aplicará el voto castigo contra quienes les quieren dar una puñalada por la espalda, al realizar negociados a diestra y siniestra bajo la férula del poder omnímodo que desean instalar tanto HC como ZI en el país, en un maridaje en el cual están dispuestos a apoderarse de cuanta riqueza existe en el Paraguay para su beneficio personal.

 

Está llegando también el tiempo para que se esclarezcan denuncias que nunca fueron investigadas, como la que, en medio de la pelea mediática entre el vicepresidente de la ANR, Javier Zacarías Irún y el senador colorado disidente, Juan Carlos “Calé” Galaverna, éste insinuó que su correligionario esteño habría estado supuestamente involucrado en el asesinato del diputado colorado Julio Cesar Riquelme, ocurrido el 23 de abril de 1994 en Ciudad del Este. Zacarías era el suplente de la víctima y asumió su banca. Desde ese entonces, el líder del “Clan Z” tuvo un ininterrumpido ascenso como dirigente colorado, además de acumular influencias, poder y dinero, según miembros de la ANR que comentaron la meteórica carrera de ZI después que accediera a ocupar una banca en Diputados, hace 23 años, casualmente al subir de mero legislador suplente a titular, tras la trágica desaparición física de su colega Riquelme, entonces miembro de la comisión investigadora de narcotráfico de la Cámara baja.

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Modificado por última vez en Miércoles, 13 Diciembre 2017 16:23

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