CURIOSIDADES

CURIOSIDADES (179)

Los robots están predestinados a tener mayor presencia en nuestras vidas en un futuro no muy lejano. Ya lo podemos comprobar en aquellos que han sido diseñados para realizar tareas diarias. Ahora, la inteligencia artificial ha dado un paso más en un ámbito en el que no figuraba, como es el caso de la política.

Ahora un robot se va a presentar a las elecciones del distrito de Tama City en Tokio, que tiene 150.000 habitantes, y quiere hacer justicia acabando con la corrupción en caso de proclamarse ganador. En su campaña sostiene que tiene la capacidad de hacer realidad los deseos de la población, acabando definitivamente con cualquier posibilidad de cometer irregularidades en su función, ya que su programación interna así lo impide.

La ley en Japón prohíbe a un robot presentarse a los comicios. Por ello hay una persona detrás de esta candidatura, que es Michihito Matsuda. Este candidato que perdió las últimas elecciones aprovecha la ocasión de reflejar en el robot toda la responsabilidad de tomas de decisiones en su futuro mandato.

Matsuda, ante las críticas recibidas por realizar promesas inalcanzables, dice que será posible cumplirlas gracias a la inteligencia artificial, y así el androide podrá elaborar "políticas claramente definidas a través de la recopilación de datos". Recalca  que el robot, y no él, será en suma el intendente del distrito y el que toma todas las decisiones.

 

Tetsuzo Matsumoto, vicepresidente de la compañía de telecomunicaciones SoftBank y Norio Murakami, ex representante de Google en Japón, serán sus rivales en los comicios. 

"Las personas casadas que planeen espiar a su esposa o esposo en Arabia Saudita deberán pensarlo dos veces porque esta actividad podría costarles una multa de 500,000 riyales (700 millones de guaraníes) además de una pena de prisión de un año".

El ministerio de Información de Arabia Saudita anunció que penará con hasta un año de cárcel e impondrá una fuerte multa económica a todos aquellos que espíen en el teléfono móvil de su cónyuge.

"Las personas casadas tienen todo el derecho a la privacidad y nadie, inclusive el cónyuge, tiene  la potestad de quebrarla. Así, los que planeen espiar a su esposa o esposo deberán pensarlo dos veces, ya que pueden terminar en la cárcel", precisó el ministerio en un comunicado publicado.

 

La medida se inscribe en el marco de una nueva ley impulsada contra el cibercrimen, y que entró en vigor en Arabia Saudita, con la intención de "proteger la moralidad de los individuos y de la sociedad pero también la vida privada".

Vende su virginidad y se enamora del comprador

Escrito por Miércoles, 23 Mayo 2018 15:39

Jasmine, una joven estudiante francesa de 20 años, decidió poner a subasta su virginidad para ganar una buena cantidad de dinero: 1,2 millones de euros. A través de la plataforma Cinderella Scorts, la puja la ganó un banquero de Wall Street frente a las ofertas de “un DJ de Los Ángeles y un magnate inmobiliario de Munich”, según Cinderella Scorts.

Tras el primer encuentro, en el que Jasmine confiesa haber estado algo nerviosa, ha declarado a Daily Mail que se siente muy feliz y que la experiencia con el banquero llegó a gustarle: “Fue todo un caballero y me cuidó muy bien. No quiero entrar en detalles, pero creo que puedo decir que nos volveremos a ver”.

Jasmine confiesa que al principio tuvo dudas en si era correcto vender su virginidad, ya que viene de una familia religiosa. Aunque luego pensó que “hay mucha gente que cambiaría su primera vez por un millón de euros si pudieran volver atrás”.

 

Y además, tuvo suerte con el ganador de la subasta. “Estoy feliz de haber tenido la suerte de conocer al hombre que compró mi virginidad. Él es listo, exitoso y me gustan los hombres mayores. Puede que viajemos juntos por el mundo”.

La mujer mandaba una media de 500 mensajes al día, hasta llegar a sumar unos 65 mil en el momento del arresto, algunos estremecedores como "quiero bañarme en tu sangre".

La mujer obsesionada, originaria de Arizona, al suroeste de los Estados Unidos, ha sido arrestada por acosar al hombre con el que tan sólo mantuvo una cita.

Jacqueline Ades, de 31 años, fue encontrada en el interior de la bañera del hombre al que acosaba. Un años antes, Ades le conoció por Internet, y después de haber mantenido tan sólo una cita, la mujer no le dejó en paz. Según los datos de la policía, la mujer mandaba una media de 500 mensajes al día, hasta llegar a sumar unos 65 mil en el momento del arresto, algunos de ellos muy estremecedores como "quiero bañarme en tu sangre".

Las autoridades encontraron un cuchillo en su vehículo cuando procedieron a su arresto por acoso y amenazas.

 

Ades intentó justificar su compartimento. "Sentí que conocí a mi media naranja. (...) Pensé que íbamos a casarnos y que todo iba a estar bien. Pero eso no fue lo que pasó", dijo a la Policía.

Las autoridades de Uganda buscaban al leopardo que devoró a un niño de 3 años en un parque natural del país. La víctima, el hijo de una guardia forestal que trabaja en el parque, estaba bajo el cuidado de una niñera cuando ocurrieron los hechos por la noche.

Según el portavoz del parque, Bashir Hangi, el niño estaba en un pabellón abierto, sin vallas para protegerlo, y salió al exterior siguiendo a su niñera.

"La mujer no vio que el niño le había seguido. Oyó los gritos pidiendo ayuda e intervino pero ya era demasiado tarde, el leopardo había desaparecido [con el niño] en la maleza. Lanzamos la búsqueda y el cráneo fue hallado al día siguiente", explicó.

 

"Hay una búsqueda en curso para capturar y matar al leopardo porque una vez que ha comido carne humana podría intentar comer a otro humano, es peligroso", añadió el portavoz.

En la ciudad rusa de Ekaterimburgo, un hipnotizador robó un supermercado luego de convencer a las cajeras del lugar, de entregarle cerca de 400 dólares de una de las cajas registradoras.

De acuerdo con medios locales, el hecho ocurrió mientras algunos trabajadores se encontraban distraídos afuera recibiendo mercancía. En ese momento, un hombre ingresó preguntando a las encargadas de las registradoras si podían cambiarle 100 rublos (1,5 dólares aproximadamente).

Los testigos señalan que tras una breve conversación, las empleadas le entregaron al ladrón el dinero de la registradora voluntariamente y sin oponer resistencia.

Minutos después, las víctimas del hurto parecían no estar del todo bien y tras "volver en sí", no recordaban absolutamente nada. De acuerdo con la Policía, la carátula de la denuncia es "hurto mediante hipnosis".

Por el momento se están investigando las circunstancias alrededor del incidente para tratar de identificar al responsable y su "modus operandi".

 

Este caso se viralizó en las redes sociales al igual que el de un ladrón en Italia, que en 2008, le decía "mirame a los ojos" a las cajeras de los supermercados y las dormía. En aquella ocasión, el hombre fue grabado por las cámaras de seguridad.

Han Zicheng sobrevivió a la invasión japonesa, a una guerra civil, y la revolución cultural, pero la idea de morir sólo pudo con este ciudadano chino de 85 años.

"Un anciano solitario de unos 85 años. De cuerpo fuerte. Puede comprar, cocinar y cuidar de sí mismo. No padece enfermedades crónicas. Me retiré de un instituto de investigación científica en Tianjin, con una pensión mensual de 6.000 RMB (US$ 950) al mes", escribió Zicheng en una nota que colgó en la parada de un autobús. "No voy a ir a un asilo de ancianos. Mi esperanza es que una persona o familia de buen corazón me adopte, me alimente hasta la vejez y entierre mi cuerpo cuando muera", sentenciaba la nota.

'Pear Video' se hizo eco de la noticia y tras difundirla, el teléfono del anciano comenzó a sonar, y no ha dejado de hacerlo durante los últimos tres meses. Pero las llamadas que Han recibía no eran para adoptarlo. Seguía sin encontrar un nuevo hogar donde pasar sus últimos días.

Según 'The Washington Post', las llamadas finalizaron al llegar el mes de marzo. El anciano también mantenía contacto con Jiang Jing, un estudiante de derecho, que se preocupó por la historia de Han, y con el que charló por última vez el día 13 marzo. Al día siguiente, el estudiante tenían una llamada perdida del anciano. La siguiente vez que llamó a Han, una voz extraña le informaba de su  fallecimiento.

 

Al parecer, la voz pertenecía a un vecino de Zicheng y le dijo que el anciano había fallecido el día 17 de marzo.

La rusa Lira Plaksina, de 47 años, fue condenada a cuatro años de cárcel después de haber cortado el pene de su marido, de 44, luego de que este regresara a la casa que compartían en estado de ebriedad y exigiendo tener relaciones sexuales.

De todas maneras, en el juicio, el juez a cargo del caso declaró culpable a Plaskina por haber atacado a su maridó cuando él se encontraba en un estado vulnerable mientras dormía en el sillón.

Según informó el Daily Mail, la mujer no mostró ningún tipo de remordimiento y consideró que la pena de cuatro años resultó ser muy blanda para ella. “Está todo bien”, soltó Lira mientras tiraba besos en la corte.

 

Los vecinos de la pareja aseguraron que ambos tenían una “relación de mucha tensión” y que sus peleas eran bastante “ruidosas y constantes”.  Hasta el momento se desconoce si el pene pudo ser reimplantado.

David Goodall tiene 104 años. Está en pleno uso de sus facultades mentales, cree que ya vivió demasiado y no quiere seguir viviendo. Es de Australia. Y como allí no se permite el suicidio asistido, el científico viajará a Suiza para pedir la eutanasia.

David Goodall, de 104 años, no padece ninguna enfermedad en fase terminal pero su calidad de vida se ha deteriorado. Tiene cita con una organización de asistencia al suicidio de Basilea, según la asociación Exit International, que respalda a Goodall. "Lamento profundamente haber llegado a mi edad", contó el especialista en ecología a la cadena de televisión australiana ABC el día de su cumpleaños a principios de abril.

"No soy feliz. Quiero morirme. No es particularmente triste", dice, según consignó la agencia AFP. "Lo que es triste es que me lo impidan. Mi sentimiento es que una persona mayor como yo debe beneficiarse de sus plenos derechos de ciudadano, incluido el derecho al suicidio asistido". El suicidio asistido, o eutanasia, es ilegal en la mayoría de países del mundo. Estaba totalmente prohibido en Australia hasta que el estado de Victoria lo legalizó el año pasado.

Pero esta legislación, que no entrará en vigor hasta junio de 2019, solo afecta a los pacientes en fase terminal con una esperanza de vida de menos de seis meses. "Es injusto que uno de los ciudadanos más ancianos y destacados de Australia se vea obligado a tomar un avión rumbo al otro lado del mundo a fin de poder morir con dignidad", declaró Exit International en su página web.

 

"Todos los que lo desean deben tener derecho a una muerte digna y apacible", agrega. La asociación lanzó una campaña de financiación participativa para subir a primera clase los billetes de avión de David Goodall y de la persona que le ayuda. Hasta el momento ha recaudado más de 17.000 dólares australianos (12.800 dólares estadounidenses).

Una mujer de 22 años ha sido condenada a 7 años y medio de prisión por maltratar a su pareja, un joven de la misma edad. Durante el juicio, la mujer se declaró culpable de haberle causado graves lesiones físicas, y de ejercer, a la fuerza, un comportamiento controlador.

Tal y como ha informado la policía de Bedforshire, en el este de Inglaterra, es la primera condena de estas características que se dicta contra una mujer en el Reino Unido.

Alex Skeel y Jordan Worth se conocieron cuando ambos tenían 16 años, y acudían a la misma escuela en Inglaterra. De acuerdo al sumario del juicio, la mujer sometió a su pareja a abusos físicos durante los 6 años de relación, causándole lesiones de diferente índole. Le negó el alimento, y lo aisló de su familia, rompiéndole los teléfonos móviles para que no pudieran contactar. Worth llegó a perseguir a la víctima con un martillo, con el que le golpeó en las manos y en la cara. En otra ocasión, la joven le asestó un golpe con una botella, con tanta fuerza, que el joven perdió el conocimiento.

En los últimos nueve meses, las agresiones, que se venían produciendo desde que iniciaron su temprana relación, se intensificaron, y Skeel acabó visitando el hospital en varias ocasiones.

Los abusos llegaron a su fin en junio de 2017, cuando un vecino denunció los gritos que escuchaba a través de las paredes, en una de las peleas de la pareja.

 

Cuando los facultativos atendieron al joven se percataron de las heridas en una de sus manos y de varias quemaduras en brazos y piernas, que el propio Skeel trató de curarse él mismo. Según se pudo conocer en el juicio, Worth le había lanzado agua hirviendo, lo que le causó quemaduras de segundo y tercer grado.

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