Paraguay se convirtió en la Medellín de Pablo Escobar

Escrito por  Publicado en NACIONALES Miércoles, 02 Agosto 2017 14:50
Paraguay se convirtió en la Medellín de Pablo Escobar El poco control en las fronteras ha hecho que el narcotráfico se dispare en Paraguay.

El diario El Espectador de Colombia compara el presente que vive Paraguay con la ciudad de Medellín en los tiempos del mundialmente conocido narcotraficante Pablo Escobar. El artículo rememora los asesinatos de varios periodistas en manos de la mafia. Señala que el narcotráfico ha escalado hasta puestos políticos, con varios narcos en el Congreso.

 

“El narcotráfico ha escalado hasta puestos políticos, la violencia no cesa y el Estado no parece tener la capacidad para responder a la amenaza” es la valoración que hace el medio colombiano con respecto al presente de nuestro país, tomado por las mafias.

De acuerdo con la publicación, en las elecciones generales de 2013, “conocidos jefes mafiosos lograron escaños legislativos”, tal y como aconteciera en Colombia con Pablo Escobar en la década de los '80 del siglo pasado. “La vinculación de los mismos con el narco es vox pópuli. Sin embargo, la ausencia del Estado, la falta de políticas de salud, educación y bienestar en general, en enormes sectores de la población, llevan a la ciudadanía a votar a quienes, aseguran, les dan trabajo y comida”, expresa el artículo.

El fenómeno de la narcopolítica, que se instaló en Colombia en aquellas épocas, fue creciendo en Paraguay en los últimos años y fue precisamente la que estuvo detrás de la muerte del corresponsal de ABC, Pablo Medina. “La investigación fiscal determinó que el intendente (alcalde) de la localidad de Ypehú del departamento de Canindeyú, Wilmar Neneco Acosta, había sido quien ordenó la muerte del periodista”, exponen.

Las muertes de v arios periodistas formaron parte de la cifra de 578 homicidios dolosos en ese año 2014 que contabilizó el Observatorio Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, con datos de la Policía Nacional de Paraguay. De ellos, 141 ocurrieron en Amambay, 60 en Canindeyú y 51 en Concepción, departamentos donde abundan las llamadas zonas liberadas, regiones donde ni la policía ni los militares se atreven a ingresar y donde los caudillos políticos se entremezclan con los jefes narcos.

 

Lo peor de revisar las cifras es que queda en evidencia que el año en el que asesinaron a Medina fue el registro más bajo de los últimos cinco años y que en 2015 y 2016 los homicidios no han parado de crecer, con 617 y 669 casos respectivamente. Así que hoy Paraguay está peor que antes.

Leer 876 veces

EDICION IMPRESA